"Más vale pájaro en mano, que ciento volando".
Fue una hora mágica. Lo tuve en mis manos. Sonreí y juré que estas Navidades serían diferentes.
Luego ... ese pájaro también decidió volar pero yo no voy de polizón ni a rebufo.
De momento... yo me quedo en tierra en estas des-coordenadas.

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