Me gustan los mimos hoteleros, los spas, los jacuzzis.
Las buenas compañías en vacaciones; que el tiempo se detenga y se congelen las sensaciones estivales.
Me pueden los atardeceres en Cádiz sin alcanzar a distinguir si esos colores están en mis ojos, en el alma o simplemente - que no es poca cosa - en esa línea imaginaria por donde se tira el sol de cabeza a dormir
No quiero más que lo que Cádiz tiene
No quiero torres, ladrillos
Quiero ese salvajismo de la naturaleza en esas coordenadas donde siempre recalo sin saber qué me lleva cada año pero adonde, inevitablemente, necesito volver. Una y otra vez, una y otra vez...
Y mis hermanos, arquitectos ambos, seguro que quieren lo mismo
Mis radiofónicos matutinos dirían Por favor NOOOOOOOOOOOOOOOOOOO" (Atrevidos)
Yo digo lo mismo: Dejemos El Palmar así como está.
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