sábado, 10 de octubre de 2009

Inolvidable

Día señalado para una de las personas más importantes de mi vida.
¡Aprendió a montar en bici sin rueditas!

Me lo contó eufórica por teléfono. Dudaba de si debía tirar o no los "ruedines", como ella los llama; por temor a que se le olvide.
- Tíralas sin duda mi amor - le dije. Andar en bicicleta, cariño, es una de las dos cosas que nunca se olvidan en la vida.
- De verdad? Me lo prometes?.
- Absolutamente.

(No preguntó cuál era la otra. ¡Menos mal! porque seguro que yo en ese momento me hubiera quedado sin batería...).