miércoles, 7 de octubre de 2009

Que se haga justicia

Estoy cansada, tengo que estudiar un par de exposiciones importantes pero por un rato me abstraigo, pienso en otra cosa... Intento resistirme pero no entiendo nada de nada de una serie de sucesos de este miércoles que ya se ha despedido.
Mientras tanto me tiento, entro a la web donde  leo y releo la definición de "catarsis" y ... es o todo o nada de lo que dice la RAE. (Aunque ambas me saben a escasez tanto como la palabra prudente o responsable).

Evidentemente no se controlan todas las variables de un suceso. Es imposible.
Somos humanos, somos finitos.

Que se haga justicia.
Hoy se me ha roto un sueño: "creer en los detalles y en las buenas intenciones".
Pero en el fondo se que será pasajero.
De lo contrario no sería yo. Si renunciara a eso dejaría de serlo. Y eso la de "los ojos verdes" no me lo perdonaría. Es como si cuando me dejó salir del canal del parto me hubiera susurrado: Prohibido dejar de ser tú, te enteras?
Los que me conocen, tampoco me dejarían y el castigo sería borrarme no de la lista de agenda si no de otra clase de listas que tienen mucho más valor.

Gracias a la vida mañana Dios nos enviará otro día.
Gracias a Dios no creo en las casualidades.
Y para ese tipo de señales no existen los servicios de logística ni las mejores empresas de mensajería. (Aunque las hay peores).

Me reitero. No creo en las casualidades.
Creo en el ángel de la guarda. En el mío, en el tuyo, en el suyo.
Se hará justicia. Claro que sí. Así será.

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